Descubren en Chiapas nueva especie de árbol productor de ámbar con más de 23 millones de años
- 14 Ene, 2026
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Científicos del Instituto de Geología de la UNAM identificaron en Simojovel de Allende, Chiapas, una nueva especie extinta de árbol productor de resina, clave para comprender el origen del ámbar mexicano y la evolución de estos ecosistemas hace más de 23 millones de años, durante el periodo Mioceno.
La investigación estuvo a cargo de la doctora Ana Lilia Hernández Damián, del Laboratorio de Paleobotánica, quien explicó que el árbol —nombrado Hymenaeaphyllum mirandae— pertenece al grupo de plantas que dieron origen al ámbar de México, uno de los más importantes del mundo por su riqueza biológica.
El hallazgo se realizó a partir del análisis de siete piezas de ámbar recuperadas en la zona conocida como Formación Simojovel, las cuales conservan restos de insectos, flores y hojas excepcionalmente bien preservadas.
Estas hojas permitieron identificar microestructuras especializadas, como glándulas visibles a contraluz, responsables de la producción y secreción de resina.
De acuerdo con Hernández Damián, las características documentadas incluyen folíolos con bases asimétricas, venas secundarias broquidódromas y puntos glandulares translúcidos, rasgos que permitieron reconstruir gradualmente la imagen de la planta, previamente conocida solo por flores aisladas.
La científica señaló que el pariente vivo más cercano de esta nueva especie es el guapinol (Hymenaea courbaril), árbol que actualmente crece a lo largo de la costa del Pacífico mexicano, además de otros géneros como Guibourtia y Peltogyne.
Asimismo, destacó la similitud con especies de África tropical, como Hymenaea verrucosa, lo que revela conexiones biogeográficas entre el neotrópico y otras regiones del planeta.
Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista científica Paleoworld, en el artículo A new extinct member of the resin producer group of the Mexican amber: Hymenaeaphyllum mirandae, elaborado en colaboración con Marco A. Rubalcava-Knoth y Sergio Cevallos-Ferriz. Hernández Damián subrayó que, aunque existen más de 200 localidades de depósitos de resina en el mundo, solo alrededor de 25 contienen restos biológicos preservados, lo que convierte a México —junto con República Dominicana— en un sitio excepcional para el estudio del pasado biológico del planeta.
Finalmente, resaltó la importancia de continuar las investigaciones y fortalecer el trabajo conjunto con las comunidades que exploran las minas de ámbar, ya que estos yacimientos no solo tienen valor económico y cultural, sino también un enorme valor científico para entender la historia natural de Chiapas y del mundo.