Alertan por polvo del Sahara y mala calidad del aire en Chiapas
- 10 Jul, 2026
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Ante los reportes recientes sobre la mala calidad del aire en Tuxtla Gutiérrez, el secretario de Protección Civil Municipal, Eder Mancilla, exhortó a la población, especialmente a quienes padecen enfermedades respiratorias, a mantenerse informada y seguir las recomendaciones preventivas para evitar afectaciones a la salud.
Este viernes, el Sistema de Monitoreo de la Calidad del Aire de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural, registró mala calidad con nivel de riesgo alto.
El contaminante predominante fue PM2.5, con una concentración de 29 microgramos por metro cúbico, además de ciertos niveles de ozono y dióxido de nitrógeno.
El funcionario municipal, explicó que la calidad del aire es monitoreada por la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Urbano del Ayuntamiento mediante un equipo instalado en la ciudad, el cual permite medir la concentración de partículas contaminantes.
Indicó que el deterioro del aire puede obedecer a diversos factores, entre ellos la contaminación urbana, incendios, actividades industriales y quemas agrícolas.
Las personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias, así como los adultos mayores, deben reducir las actividades físicas vigorosas al aire libre y acudir al médico si presentan molestias.
Cabe recalcar que a eso, se suma la llegada del polvo del Sahara al sureste del país, pues de acuerdo a los modelos atmosféricos de la NASA y el Centro Nacional de Huracanes (NHC), la nube de partículas minerales proveniente del norte de África avanza hacia el Caribe y el Golfo de México, por lo que durante los próximos días podría alcanzar entidades como Chiapas, Tabasco y Veracruz donde ocasionaría cielos con apariencia blanquecina o grisácea, además de una disminución temporal en la calidad del aire.
Las partículas suspendidas en la atmósfera pueden provocar molestias en personas con asma, alergias y enfermedades respiratorias.
El polvo del Sahara es un fenómeno recurrente durante el verano que, al desplazarse desde África hasta el continente americano, no solo modifica la apariencia del cielo, sino que también puede generar un ambiente más seco, reducir temporalmente las lluvias y deteriorar la calidad del aire.